Desde hace unos años, el teletrabajo se ha convertido en una realidad cotidiana para muchas personas, transformando la dinámica laboral en nuestros hogares y desafiando el tradicional modelo de trabajo presencial. Esta transición repentina ha generado un aumento significativo en la conexión laboral y ha provocado malestar, estrés y ansiedad en muchos trabajadores, quienes se han visto obligados a adaptarse sin apenas tiempo, información ni recursos.
Los efectos psicológicos del teletrabajo varían según la adaptación individual a la situación y las variables personales. Sin embargo, algunos síntomas comunes incluyen tensión, irritabilidad, agotamiento, labilidad emocional, dificultad para establecer límites en el horario laboral, aislamiento social y problemas de sueño.
Para mejorar la adaptación al trabajo desde casa y reducir estos síntomas, es importante seguir algunas pautas:
- Delimita unos horarios: Establece un horario de inicio y fin para tu jornada laboral, separando claramente el trabajo de tu vida personal. Evita trabajar en exceso y dedica tiempo a descansar y desconectar.
- Establece un lugar de trabajo: Designa un espacio específico en tu hogar para trabajar y utilízalo exclusivamente para ese propósito. Si no dispones de un área dedicada, adapta un espacio con la decoración o disposición necesaria para crear un entorno de trabajo cómodo y productivo.
- Mantén contacto con tus compañeros: Programa momentos para interactuar con tus colegas, ya sea a través de videollamadas, chats o correos electrónicos. Mantener la conexión con el equipo de trabajo ayuda a mantener la motivación y el sentido de pertenencia.
- Limita las vías de comunicación: Organiza tu tiempo y establece momentos específicos para responder correos electrónicos, llamadas y mensajes. Establecer límites claros en la comunicación te ayudará a sentirte más controlado y a gestionar mejor tu tiempo.
- Rutina previa a dormir: Crea una rutina relajante antes de irte a dormir que marque el final de la jornada laboral. Evita el uso de pantallas y actividades estimulantes que puedan interferir con el sueño.
- Cuestiona tus hábitos: Si te resulta difícil seguir estas pautas, reflexiona sobre tus hábitos y pregúntate qué pasaría si dejaras de realizar ciertas acciones que contribuyen al estrés laboral. Identificar y enfrentar los miedos o exigencias subyacentes puede ser el primer paso para un cambio positivo.
Implementar estas estrategias puede contribuir significativamente a gestionar el estrés y la ansiedad asociados al teletrabajo, promoviendo así una mejor salud mental y bienestar en el entorno laboral desde casa.
Y desde MG Psicología, estamos aquí para ayudarte a afrontar cualquier desafío relacionado con tu salud mental en el trabajo desde casa.

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